Estoy en la biblioteca. Bueno, ahora no, ahora estoy en la sala de usuarios del edificio de Matemáticas, mi adorado edificio de esta nuestra comunidad.

Llevo veinte días a piñón, estudiando en la biblioteca con más pena que gloria, eso sí, pero estudiando, aunque haya sido a ratos difusos y poco productivos. Especialmente el rato de hoy previo al café (momento por el que, precisamente, he decidido tomarme el café), en el que, aprovechando la inmensa soledad a mi derredor, he esparcido papelotes, apuntes y carpetas dejando la mesa cual superficie otoñal cubierta de hojas caídas, para luego apoyar mi codo cómodamente sobre ella, el antebrazo sobre el codo, la mano sobre el antebrazo y la cabeza sobre la mano y mis párpados cerrándose como la persiana de una discoteca tras una redada.

Pero todo llega a su fin. Mañana por la mañana pondré término al culebrón universitario haciendo el último de mis exámenes: Riesgos Geológicos. Es una bonita y útil asignatura, de ésas que se aprecian mucho más cuando ya te las has quitado de encima.

Estoy nerviosa, para qué mentir. Me he comido todas las uñas de las manos y como siga así o empiezo ya con las de los pies o me quedo como la Venus de Milo

En fin, ya me he tomado el café con leche. Lo he pedido para llevar. El camarero me lo ha servido en un vasito de plástico y me ha preguntado, muy amable y sonriente, por los exámenes. Hemos entablado una breve conversación mientras yo pensaba: "Chaval, si estás esperando propina, que sepas que no te voy a dar ni el envoltorio del azucarillo" Encima de que tengo que pedir la leche fría porque si no me escaldo viva y encima de que me pone una microcucharilla de plástico transparente que parace desaparecer en un vórtice espacio-temporal cuando remuevo el café y que misteriosa y ridículamente reaparece en mi boca tras beber un sorbo, encima tengo que dejarle propina... No, no, lo siento, pequeño saltamontes. Te la dejaré cuando me pongas un café con leche a una temperatura inferior a la de ebullición y una cucharilla como Dios manda y no esa mierda para removerlo, pero hasta entonces...